lunes, 3 de mayo de 2010

OTRO DISLEXICO MÁS

¿Sabes quién es?
Su nombre es José Martínez Arroyo, pero le conocerás como José Andrëa, el cantante de Mägo de Oz (Aunque tiene algún disco en solitario). José Andrëa es uno de los más apreciados cantantes en español y ha sido elegido en varios concursos cómo mejor voz masculina. A parte de sus dotes para cantar, José sabe tocar el piano y la guitarra. Aunue nació en Bolivia se vino de pequeño a vivir a Madrid, dónde tanto su madre como algún profesor le animaban para que se dedicara a cantar y fuera profesor de canto. Tras años dando clases, en 1996 conoce a Txus de Felatio de Mägo de Oz y de su mano comienza su carrera como artista.
José Adreä se da entonces a conocer como el cantante oficial de Mägo de Oz, grupo de Folk Metal español y empieza a ser considerado cómo una de las mayores voces masculinas de habla hispana y a recibir no pocas nominaciones y premios a "Mejor cantante másculino".
En 2004, bajo la producción de Txus, José lanza su primer disco en solitario llamado "Donde el corazón te lleve", un disco dedicado a las personas parapléjicas. El disco está compuesto por baladas de grupos cómo Deep Purple o Barón Rojo, cuyas letras están traducidas y adaptadas al castellano por Txus (Batería y letrista de Mägo de Oz).
¿Por qué hago un post sobre él?
Pues por que este pedazo de cantante sabe tocar el piano y la guitarra pero debido a un problema de dislexia, no puede tocar el piano y cantar a la vez. .

2 comentarios:

Manuel dijo...

No puedes imaginar lo que me he alegrado al ver de nuevo una entrada en tu Blog.

Espero que los estudios te hayan ido bien, en todo caso, recibe un saludo de todo corazón. Para tí y para los tuyos.

Anónimo dijo...

Me acabo de informar acerca de la dislexia. Y me parece inspirador lo que se está haciendo en esta página, llevar un mensaje para aquellos que aún no comprendemos como se puede manejar y reconocer que realmente no existe la discapacidad pues "de que sirve aquel que conoce el precio de todo y el valor de nada". Solo con el amor de Dios podemos conocer cuan valioso somos sin mirar aquello que creemos nos afecta.